Marruecos: Filtraciones revelan una guerra de sucesión en el trono

El grupo de hackers conocido como “Jabaroot” publicó nuevas filtraciones de documentos y datos sensibles relacionados con uno de los mayores escándalos de corrupción dentro del servicio de inteligencia marroquí, en el que está implicado Mohamed Raji, uno de los funcionarios más influyentes del organismo.

Según las filtraciones, Raji logró acumular una enorme fortuna estimada en millones de dólares mediante la compra de propiedades dentro y fuera de Marruecos, entre ellas una polémica operación que consistió en la adquisición de una zona industrial completa en la ciudad de Beni Mellal por un valor de 30 millones de dirhams (alrededor de 3 millones de dólares), a pesar de que su salario mensual no supera los 25 mil dirhams, depositados en su cuenta bancaria número: 01981000025103011850586.

Los documentos indican que esta fortuna fue obtenida mediante operaciones de extorsión, acuerdos sospechosos a partes iguales sin aportar dinero alguno, además de comisiones millonarias derivadas de contratos de suministro de herramientas de espionaje provenientes de países europeos como Hungría, Chipre y Luxemburgo, a través de empresas fantasma creadas por socios suyos en Francia, entre ellos Rachid Hassani. Entre las operaciones más destacadas figura un acuerdo con la empresa U-TX.

Las filtraciones también revelan que el equipo de Raji dejó deliberadamente vulnerabilidades de seguridad (Backdoors) en los sistemas de las empresas proveedoras, lo que permitió a la Dirección copiar los datos recopilados por estos sistemas e incluso venderlos, en ocasiones, a agencias de inteligencia extranjeras de Oriente Medio y Europa. Sin embargo, estas brechas también fueron aprovechadas por un tercero para seguir las operaciones y obtener la información gratuitamente.

Los documentos filtrados muestran que las actividades de espionaje alcanzaron a destacadas figuras militares y gubernamentales, entre ellas el ministro del Interior Abdelouafi Laftit (L159265), el jefe de gobierno Aziz Akhannouch (B627612), su esposa Salwa (BE529409) y sus hijas, e incluso a la familia real. Los datos confirmaron que incluso los teléfonos encriptados modelo HC9100 contenían códigos maliciosos introducidos mediante complicidad interna.

Las filtraciones van aún más lejos, apuntando a la existencia de un plan para destituir al rey y controlar el proceso de selección de su sucesor, en un contexto en el que el aparato de seguridad ha perdido el control y se ha convertido en una herramienta al servicio de intereses corruptos, con la continua protección de los implicados y la ausencia de cualquier indicio de investigaciones o destituciones.

Este escándalo, revelado por “Jabaroot”, sitúa al servicio de inteligencia marroquí en el centro de una tormenta sin precedentes y plantea serias dudas sobre la seguridad del Estado y el futuro del gobierno en el país.

Visited 323 times, 1 visit(s) today

Be the first to comment on "Marruecos: Filtraciones revelan una guerra de sucesión en el trono"

Leave a comment

Your email address will not be published.