Los países latinoamericanos han resistido la crisis económica bastante bien en comparación con otras regiones como Europa, que está en recesión, o Estados Unidos, donde la recuperación económica sigue siendo tímida. Es en este contexto donde las relaciones de las principales potencias mundiales con esta región privilegian la dimensión económica mucho más que la política.
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Septiembre de 2014
La gira realizada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, Que Dios Le Asista, a finales de noviembre y principios de diciembre de 2004 por varios países latinoamericanos —a saber, Brasil, Argentina, Chile, Perú y México—, siendo la primera de este tipo realizada en la región por un Jefe de Estado del mundo árabe y africano, ha permitido infundir, desde entonces, una verdadera dinámica de fortalecimiento de la asociación, particularmente política, entre Marruecos y el conjunto de la región latinoamericana en general.
Si bien la asociación política entre Marruecos y la mayoría de los países latinoamericanos y del Caribe ha logrado alcanzar un nivel altamente satisfactorio, se observa, sin embargo, que la cooperación económica y comercial sigue siendo hasta ahora muy débil y está por debajo de las potencialidades reales que se ofrecen de ambas partes. Por esta razón, es necesario que la acción diplomática hacia esta región se oriente en torno al fortalecimiento de los intercambios comerciales bilaterales e interregionales, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:
- Una región en constante crecimiento económico: América Latina es hoy una de las regiones del mundo que registra una tasa positiva de crecimiento económico, situándose cerca del 3% en 2012 y 2013. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se espera que esta misma tasa se mantenga en 2014. El crecimiento del producto interno bruto (PIB) de la región en 2012 fue superior al crecimiento mundial estimado en un 2,2%. Los países latinoamericanos han resistido la crisis económica bastante bien en comparación con otras regiones como Europa, que está en recesión, o Estados Unidos, donde la recuperación económica sigue siendo tímida. Es en este contexto donde las relaciones de las principales potencias mundiales con esta región privilegian la dimensión económica mucho más que la política.
- Una región donde la presencia económica de Argelia sirve al activismo de los separatistas: América Latina es presa, desde hace años, de un activismo encarnizado de los separatistas, « facilitado » por Argelia. Esta última, haciendo uso de su « carta económica » y de la presencia de la compañía « Sonatrach » en varios países de la región, se dedica a desarrollar relaciones comerciales con ellos y, por ende, a influir en la posición de ciertos Gobiernos latinoamericanos para obtener su apoyo a favor de la pseudo « RASD ». La presencia de la compañía argelina « Sonatrach » en América Latina no ha dejado de fortalecerse en los últimos años, participando activamente en la financiación de varios proyectos de inversión en materia de exploración de gas o petróleo en la región, como es el caso notablemente en Perú.
- Países latinoamericanos amigos que deben preservarse imperativamente a través del ámbito económico: En los últimos años, Marruecos ha emprendido una dinámica de fortalecimiento de la asociación política con países latinoamericanos amigos, especialmente Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Panamá, Paraguay, Guatemala, Costa Rica, Honduras y Perú, para preservar los logros obtenidos y reforzar la presencia de Marruecos ante ellos. Todos estos países no dejan de reiterar su firme interés en Marruecos como una puerta de entrada capaz de facilitar el acceso de sus productos a los mercados africanos, del mundo árabe y de Europa, de manera que permita su mejor posicionamiento económico en estas regiones. Sin embargo, la cooperación económica y comercial bilateral con estos países no ha registrado avances concretos hasta el momento, a pesar de las declaraciones de intención sobre la voluntad común de dinamizar el marco de esta cooperación.
- Países latinoamericanos a recuperar mediante lo económico: Los separatistas han logrado obtener cambios de posición por parte de países que anteriormente apoyaban a Marruecos, tales como El Salvador y Uruguay, ante los cuales Marruecos podría usar la carta económica para devolverlos a mejores sentimientos respecto a nuestra Causa Nacional. En el mismo sentido, una acción económica y comercial reorientada hacia México resulta hoy oportuna, en la medida en que la llegada al poder de las nuevas autoridades gubernamentales parece abrir perspectivas positivas (orientación económica de la diplomacia mexicana).
- Una región caracterizada por profundos cambios en el marco de nuevas alianzas, especialmente económicas: Habiendo obtenido Marruecos, en los últimos meses, el estatus de miembro observador ante subgrupos regionales latinoamericanos y caribeños de carácter económico, tales como la « Alianza del Pacífico » o el « Sistema de la Integración Centroamericana » (SICA), conviene ahora aprovechar estas nuevas alianzas político-económicas para asegurar un mejor reposicionamiento de nuestro país en el continente. La « Alianza del Pacífico » (Chile, Perú, Colombia y México), una agrupación subregional de libre comercio que está ganando importancia frente al Mercosur, no deja de reiterar su interés en fortalecer la cooperación económica con Marruecos, sabiendo que abrirá próximamente una oficina comercial en Casablanca. El objetivo es aprovechar la oportunidad que ofrece este espacio regional, al igual que el SICA (organización económica que reúne a varios países de América Central), para desarrollar una verdadera asociación comercial, tanto bilateral como interregional.
A la luz de estas evoluciones, la estrategia diplomática marroquí hacia el continente latinoamericano debe adaptarse para privilegiar en adelante el fortalecimiento de los vínculos económicos y comerciales de Marruecos con la región, con el fin de evitar la pérdida de los logros obtenidos hasta ahora en el plano político.
En definitiva, y en el marco de la « estrategia latinoamericana » propuesta para los años venideros, parecería particularmente indicado velar por la adopción de todas las medidas e iniciativas que sigan las líneas de reflexión presentadas anteriormente. Esto con la perspectiva no solo de fortalecer nuestra presencia económica en América Latina, sino también de afirmar el lugar de Marruecos como plataforma y puerta de entrada para los países de la región hacia el continente africano, el mundo árabe y Europa, garantizando una asociación de beneficio mutuo (ganar-ganar) y favoreciendo la coordinación con todos los actores y operadores privados y públicos involucrados.
Fortalecido por los avances realizados en materia económica y comercial, por su experiencia en el acompañamiento del desarrollo económico de los países africanos, así como por su compromiso permanente a favor de la cooperación Sur-Sur, Marruecos podría así hacer valer su papel como actor ineludible en África y en el mundo árabe para los países de América Latina y el Caribe.
