#España #Marruecos #CentroNacionaldeInteligencia #CNI #espionaje #DGED
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) expulsó a finales de agosto de 2023 a un empleado tras considerar que representaba un riesgo serio para la seguridad nacional. La institución alegó una «lealtad incierta» susceptible de ser explotada por los servicios de inteligencia marroquíes.
Una exclusión por motivos de seguridad
El agente, que llevaba más de cuatro años trabajando con un contrato de carácter temporal, fue cesado oficialmente el 30 de agosto de 2023. Escoltado por agentes de seguridad interna, fue obligado a abandonar inmediatamente las instalaciones tras la notificación de su baja.
En su decisión, la dirección del CNI justificó la medida por la existencia de un «riesgo grave de seguridad», estimando que ciertos factores personales y comportamientos lo hacían vulnerable a un posible reclutamiento por servicios extranjeros.
Comportamientos considerados problemáticos
Según un informe interno, el empleado estaba siendo investigado desde 2022. Entre los principales reproches destacan:
- incumplimiento de las normas internas y del deber de reserva,
- críticas reiteradas hacia sus superiores,
- falta de respeto hacia la institución y sus compañeros,
- viajes al extranjero no comunicados, especialmente a Marruecos.
El CNI también subrayó que sus vínculos familiares en ese país y sus desplazamientos frecuentes constituían factores agravantes que podían ser aprovechados por servicios de inteligencia extranjeros.
Conflictos internos y acusaciones de acoso
El agente rechazó esta versión de los hechos. Afirmó haber sido víctima de acoso laboral por parte de su superior jerárquico. Asimismo, señaló contradicciones en su evaluación, recordando que había obtenido buenos resultados en controles internos y que anteriormente había sido considerado apto para continuar en el servicio.
Pese a ser trasladado de división, aseguró que fue progresivamente apartado, sin tareas ni responsabilidades claras.
Una batalla judicial en curso
Tras su expulsión, el exagente inició varios recursos para impugnar la decisión:
- un primer recurso administrativo fue rechazado en noviembre de 2023;
- en diciembre de 2024, la justicia contencioso-administrativa confirmó la legalidad de su cese;
- posteriormente, la Audiencia Nacional desestimó su recurso de apelación.
Los jueces consideraron que el interesado había tenido conocimiento suficiente de los motivos de su expulsión, a pesar del carácter confidencial de los documentos internos, protegidos por el secreto oficial.
No se reconoce discriminación
El ex empleado también alegó discriminación por su origen marroquí. Este argumento fue rechazado por la justicia, que concluyó que la decisión se basó en una pérdida de confianza y no en motivos discriminatorios.
Los magistrados recordaron que las funciones dentro del CNI requieren un nivel de confianza extremadamente alto, lo que justifica una evaluación permanente de la fiabilidad del personal.
Un caso aún abierto
Decidido a defender sus derechos, el exagente prevé continuar el proceso ante instancias superiores, como el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y, en última instancia, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Conclusión:
Este caso pone de relieve las tensiones entre los imperativos de seguridad nacional y los derechos de los empleados en los servicios de inteligencia, así como las dificultades del control judicial sobre decisiones basadas en información clasificada.
Con El Confidencial Digital