En octubre, los miembros del Consejo de Seguridad recibirán una sesión informativa, en consultas, sobre el informe anual del Secretario General relativo a la situación en el Sáhara Occidental. Se prevé que intervengan Alexander Ivanko, Representante Especial para el Sáhara Occidental y jefe de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), y Staffan de Mistura, Enviado Personal del Secretario General para el Sáhara Occidental.
También se espera que el Consejo vote una resolución para renovar el mandato de la MINURSO, que expira el 31 de octubre.
Principales acontecimientos recientes
La resolución 2797, de 31 de octubre de 2025, que prorrogó por un año el mandato de la MINURSO, expresó el pleno apoyo del Consejo al Secretario General y a su Enviado Personal para facilitar y llevar a cabo negociaciones, tomando como base la propuesta de autonomía de Marruecos, con el objetivo de alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptable al conflicto. (El plan, presentado por Marruecos ante la ONU en 2007, contempla la integración del territorio en Marruecos, con el pueblo saharaui administrando sus asuntos internos, mientras Marruecos asumiría su representación exterior).
La resolución también instó a las partes a entablar conversaciones sin condiciones previas, utilizando la propuesta como base, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que garantice la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, y reconoció que una autonomía genuina podría constituir un resultado viable. (Para obtener información de contexto y más detalles, véase el informe sobre el Sáhara Occidental incluido en nuestra Previsión Mensual de octubre de 2025 y nuestro artículo de What’s in Blue del 31 de octubre de 2025).
En febrero, Estados Unidos convocó en Madrid a delegaciones de nivel ministerial de Argelia, Mauritania, Marruecos y el Frente Polisario para mantener conversaciones. El Representante Permanente de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, y el asesor principal estadounidense para Asuntos Árabes y Africanos, Massad Boulos, participaron en la reunión junto con de Mistura. El encuentro marcó la primera vez desde 2019 que representantes de los cuatro actores se reunían presencialmente en este formato. Tras la reunión de Madrid, Estados Unidos recibió a las cuatro delegaciones en Washington D. C. para otra ronda de conversaciones los días 23 y 24 de febrero.
A pesar de estas reuniones, no se ha producido ningún avance hacia la reducción de las diferencias entre las partes. Marruecos continúa sosteniendo que cualquier acuerdo debe basarse en una autonomía bajo soberanía marroquí, mientras que el Frente Polisario insiste en que cualquier solución debe garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. (Para información de contexto y más detalles, véase el informe sobre el Sáhara Occidental de nuestra Previsión Mensual de abril de 2026).
La resolución 2797 solicitó al Secretario General que proporcionara una revisión estratégica del futuro mandato de la MINURSO, teniendo en cuenta el resultado de las negociaciones entre las partes en un plazo de seis meses, es decir, para finales de abril. Durante las consultas a puerta cerrada del Consejo sobre la MINURSO, celebradas el 23 de abril, Asif Khan, director de la División de Política y Mediación del Departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz de la ONU (DPPA), informó sobre la revisión estratégica. Al parecer, Khan proporcionó una actualización, ya que la revisión todavía no había sido finalizada. Según se informó, la actualización contemplaba opciones para reajustar las tareas y prioridades de la MINURSO en caso de alcanzarse un acuerdo político, entre ellas supervisar, observar e informar sobre un alto el fuego; facilitar el regreso de los refugiados; apoyar un proceso de desarme, desmovilización y reintegración (DDR); o respaldar el ejercicio del derecho a la autodeterminación.
La situación sobre el terreno sigue siendo tensa, marcada por las hostilidades en curso entre Marruecos y el Frente Polisario. El 5 de mayo, tres cohetes impactaron cerca de la ciudad de Smara, en la parte del Sáhara Occidental administrada por Marruecos, y, según los informes, cayeron en zonas próximas a la prisión local y al cementerio, causando heridas a un civil. Posteriormente, el Frente Polisario reivindicó la responsabilidad del ataque.
El ataque fue condenado por varios Estados y organizaciones regionales, incluidos los miembros del P3 del Consejo —Francia, Reino Unido y Estados Unidos—, la Unión Europea (UE) y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). La MINURSO también expresó su profunda preocupación por los incidentes de disparos en zonas civiles. De Mistura se hizo eco de estas preocupaciones y pidió a las partes que evitaran cualquier acción que pudiera poner en peligro el proceso político en curso.
El 7 de junio, un supuesto ataque con drones marroquíes en la zona de Mijek, al este del muro de separación, causó la muerte de una destacada figura del Frente Polisario, Lahbib Mohamed Abdelaziz, y de otros dos miembros del movimiento. (El muro de separación, una barrera de tierra de aproximadamente 1.700 millas de longitud, separa la parte del Sáhara Occidental administrada por Marruecos del territorio controlado por el Frente Polisario). Le Monde, citando al Departamento de Operaciones de Paz de la ONU (DPO), informó de que Naciones Unidas había recibido información sobre un ataque con drones dirigido contra un vehículo militar del Frente Polisario en la zona.
De Mistura continuó sus esfuerzos diplomáticos con el objetivo de impulsar el proceso político. Los días 7 y 8 de junio viajó a los campamentos de refugiados saharauis próximos a Tinduf, Argelia, donde se reunió con el secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, y otros altos dirigentes saharauis, así como con representantes de organizaciones saharauis de mujeres, jóvenes y derechos humanos. Según los informes, las conversaciones se centraron en el estado actual del proceso político auspiciado por la ONU y en sus perspectivas tras las rondas de conversaciones celebradas a principios de año.
El 11 de junio, de Mistura se reunió con Boulos al margen del Foro de Oslo. En una publicación en X, Boulos afirmó que las conversaciones se centraron en avanzar en la aplicación de la resolución 2797 y en apoyar a las partes para alcanzar una solución política «justa, duradera y mutuamente aceptable». El 15 de junio, de Mistura se reunió en Argel con el ministro de Asuntos Exteriores argelino, Ahmed Attaf, como parte de sus consultas regionales. Posteriormente viajó a Nuakchot, donde se reunió con el presidente mauritano, Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, el 18 de junio.
Principales cuestiones y opciones
Una cuestión inmediata para el Consejo es la renovación del mandato de la MINURSO. Los miembros del Consejo esperan recibir la revisión estratégica completa solicitada mediante la resolución 2797. Sigue sin estar claro si la revisión estratégica estará finalizada antes de la renovación del mandato y cómo se llevará adelante.
Una opción sería, por tanto, que el Consejo renovara durante otro año el mandato actual de la MINURSO sin introducir cambios, permitiendo así disponer de tiempo adicional para que el proceso político avance antes de volver a examinar las tareas y la configuración de la misión.
Como alternativa, el Consejo podría optar por una renovación más corta, por ejemplo de seis meses, creando una oportunidad más temprana para evaluar si las negociaciones han avanzado lo suficiente como para orientar la revisión estratégica y posibles ajustes del mandato de la misión.
No obstante, la cuestión de fondo sigue siendo cómo facilitar una solución viable y duradera al prolongado conflicto sobre el estatus del Sáhara Occidental. Los miembros del Consejo continúan gestionando los intereses y posiciones contrapuestos de los principales actores, que condicionan las deliberaciones sobre este expediente.
En este contexto, la capacidad de la MINURSO para aplicar su mandato sigue estando limitada, mientras que el entorno operativo permanece tenso. Las hostilidades han continuado con una intensidad baja o media, sin llegar a una confrontación a gran escala, pero la ausencia de avances en el proceso político continúa generando inestabilidad y riesgo de una nueva escalada.
Una opción para los miembros del Consejo podría ser adoptar una declaración de prensa tras las consultas de octubre. La declaración podría expresar apoyo a los esfuerzos diplomáticos encabezados por de Mistura y Estados Unidos, instar a las partes implicadas a reanudar las negociaciones y alentarlas a participar de manera constructiva y mostrar flexibilidad con el objetivo de superar el actual bloqueo y avanzar hacia una solución política.
Dinámica del Consejo
Los miembros del Consejo continúan manteniendo diferencias significativas en sus posiciones nacionales sobre el Sáhara Occidental. Estados Unidos, encargado de redactar los proyectos de resolución sobre el Sáhara Occidental, reconoció la soberanía marroquí sobre el territorio en diciembre de 2020, durante la primera administración del presidente Donald Trump, y ha mantenido esta posición. La actual administración ha reiterado que considera la propuesta de autonomía de Marruecos como la única base para una solución justa y duradera.
Francia respalda el plan de autonomía marroquí como «la única base» para alcanzar una solución política, mientras que el Reino Unido describe la propuesta de autonomía como «la base más creíble, viable y pragmática para una solución duradera del conflicto». Países como Francia y Estados Unidos también han buscado realizar importantes inversiones en proyectos en el Sáhara Occidental. Dinamarca considera el plan de autonomía marroquí «una buena base para una solución acordada entre todas las partes», mientras que Grecia lo considera un planteamiento «serio y creíble».
Entre los demás miembros electos, Bahréin, la República Democrática del Congo (RDC) y Liberia apoyan la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y han abierto consulados en el territorio.
En una declaración del 6 de diciembre de 2025, Somalia instó a las partes a entablar negociaciones serias y directas destinadas a alcanzar una solución mutuamente aceptable, al tiempo que reafirmó su compromiso de reforzar la cooperación con Marruecos y el respeto mutuo por la unidad nacional y la soberanía de cada país.
Letonia mantiene relaciones cordiales tanto con Argelia como con Marruecos, pero no reconoce a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) ni respalda la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Por su parte, Colombia modificó su posición tras la elección del presidente Abelardo de la Espriella, al reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental en agosto.
En noviembre de 2024, Panamá suspendió sus relaciones diplomáticas con la RASD y posteriormente describió la propuesta de autonomía de Marruecos como «la base más seria, creíble y realista» para una solución duradera.
Pakistán, por el contrario, ha subrayado la importancia de la autodeterminación y se abstuvo en la votación de la resolución 2797.
Fuente : Security Council report
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