Rabat, 12 de febrero de 2026 – El gobierno marroquí presentó un proyecto de estatuto de autonomía para el Sáhara Occidental que mantiene un amplio control central sobre el territorio y sus símbolos de soberanía, según el texto filtrado a la prensa este jueves. El documento, que busca un “referéndum nacional” y no solo en la región saharaui, excluye además la posibilidad de una bandera autonómica.
El proyecto se inspira en el modelo de comunidades autónomas de España, aunque concede al rey de Marruecos el derecho exclusivo de investir al presidente del ejecutivo saharaui, basándose en una legitimidad parlamentaria regional. El Parlamento autonómico incluiría tanto diputados elegidos por voto popular como representantes de las tribus saharauis tradicionales, según informó el diario digital Le Desk.
Las competencias del gobierno central incluyen defensa, relaciones exteriores, nacionalidad y emisión de moneda, mientras que el Sahara autónomo gestionaría sanidad, educación, urbanismo, economía regional y cultura. La propuesta también establece un sistema fiscal y judicial propio, aunque el Estado se reserva todas las materias no detalladas en el articulado.
El Frente Polisario rechaza que la negociación se limite al plan de autonomía marroquí y exige la posibilidad de un referéndum que incluya la opción de independencia. Además, se opone a que la investidura del presidente autonómico quede en manos del monarca marroquí.
En materia de recursos naturales, la explotación de pesca, minería y energías renovables sería la principal fuente de ingresos del Sahara autónomo, con un doble control estatal y autonómico para la autorización de empresas extranjeras. El estatuto también prevé un fondo de solidaridad interterritorial y la creación de una comisión para organizar el retorno voluntario de los refugiados saharauis de Tinduf, en Argelia, así como para supervisar su identidad.
El proyecto de estatuto todavía no es definitivo. Estados Unidos convocó a las partes a una nueva reunión en Washington en mayo para sellar un acuerdo marco que permita negociaciones directas, bajo la supervisión de expertos jurídicos de las partes y de la ONU.
Según la fuente, el Consejo de Seguridad de la ONU podría revisar en abril las funciones de la MINURSO, misión que Marruecos propone desmantelar tras casi tres décadas de alto el fuego, dada su pérdida de influencia en el terreno desde la reanudación de hostilidades en 2020.
Fuente: El País, 12 de febrero de 2026

