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Marruecos pierde el control sobre el Sáhara Occidental (Wikileaks marroquí)

Ross et Elliassen

El Secretario General Adjunto Jan Eliasson (derecha) con Christopher Ross, Enviado Personal del Secretario General para el Sáhara Occidental, dos veces repudiado por Marruecos.

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Decir que el reino de Marruecos está muy preocupado por perder el control en la gestión del expediente saharaui es hoy un eufemismo.

La sesión informativa de Christopher Ross, hoy, corre el riesgo de ser crucial.

El palacio real está verdaderamente sacudido por la perspectiva, muy seria esta vez, de perder el control de su «qadiya watania» (cuestión nacional), que es el Sáhara Occidental, que ocupa desde 1975. Y esto podría comenzar desde hoy, ya que el enviado personal de Ban Ki-moon para el Sáhara Occidental, Christopher Ross, presentará una sesión informativa ante el Consejo de Seguridad sobre el bloqueo del proceso de negociación. El reino teme enfrentarse a una «estrategia insidiosa de deslegitimación de la recuperación del Sáhara por Marruecos», como se subraya en un cable dirigido el pasado 22 de agosto por la misión permanente en Nueva York a su autoridad tutelar.

Christopher Ross, BanKI-moon et Kim Bolduc

Ross espera desde el verano pasado la luz verde del reino para poder realizar una gira por la región. El majzén, que no apreció su último informe, calificado de «deriva peligrosa», acusa también a Ross de practicar un «doble lenguaje» y, por lo tanto, no quiere invitarlo. Marruecos también tiene una (pesada) carga adicional en la persona de la nueva representante especial del Secretario General y jefa de la MINURSO, la señora Kim Bolduc (Canadá), que debía asumir sus funciones a principios de septiembre en El Aaiún, en sustitución del alemán Wolfgang Weisbrod-Weber, cuyo mandato concluyó el 31 de julio pasado. Al no conocer su perfil diplomático, fue declarada persona non grata con el pretexto de que Marruecos no fue asociado (?) a su nombramiento.

Este doble veto irrita profundamente al secretario general de la ONU y a Estados Unidos, cada vez más convencidos de que es el propio reino el que impide el inicio de una solución a este conflicto. Daño colateral para Rabat: el concepto de «territorio no autónomo» del Sáhara Occidental, conforme al derecho internacional y a las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, es ahora asumido públicamente en Nueva York. Y el principio sacrosanto de la «marroquinidad del Sáhara» se hace añicos.

¿El fin de la complacencia estadounidense?

Un toque de atención para el majzén, que ve cómo sus antiguos protectores lo abandonan uno tras otro. Mejor (o peor aún), el subsecretario adjunto para los asuntos del Cercano Oriente del Departamento de Estado, John Desrocher, declaró durante su visita la semana pasada a Rabat que «la dinámica debe continuar» y que era necesario «evitar congelar el proceso». En términos claros, Washington conmina a Rabat a recibir a los dos diplomáticos indeseables, Christopher Ross y su nueva colega, la señora Bolduc. Y cuando el Tío Sam eleva el tono, el majzén inevitablemente se resfría. Este gran temor se refleja bastante bien en un conjunto de correspondencias con la mención «confidencial» enviadas por el representante permanente del reino ante la ONU, el irascible Omar Hilal, y su adjunto Abderrazzak Laassel, a su autoridad tutelar, el Ministerio de Asuntos Exteriores. A lo largo de decenas de documentos —de los que El Watan posee copias— el representante de Su Majestad advierte al majzén de que Marruecos sufre vientos en contra en los pasillos de las Naciones Unidas.

Cables alarmistas

Ni Ban Ki-moon ni Christopher Ross y, hecho nuevo, tampoco Estados Unidos son ya sensibles a los argumentos anexionistas del reino. En consecuencia, el representante permanente de Marruecos ante la ONU adopta una actitud de falsa inocencia e invita al majzén a imaginar lo peor.

Lo peor es, evidentemente, que el Consejo de Seguridad adopte en abril próximo una resolución que amplíe el mandato de la MINURSO a la protección de los derechos humanos. Este escenario es más probable que nunca, según los cables de Omar Hilal al Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí, interceptados… Este diplomático marroquí recomienda a su autoridad tutelar desacreditar al enviado personal del secretario general, Christopher Ross, para bloquear el proceso que conduciría a la adopción de una resolución vinculante en abril.

En su nota informativa fechada el 2 de octubre de 2014, la Dirección de Asuntos Americanos del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí pinta un panorama sombrío de la evolución del expediente saharaui en los pasillos de la ONU: «La situación en su conjunto interpela, suscita varias interrogantes y deja presagiar períodos difíciles tanto en el seno de las Naciones Unidas como con nuestros socios estadounidenses…».

Rabat-Washington, máxima tensión

También se señala: «Nuestro país es presentado por el Sr. Ross como responsable del bloqueo actual del proceso político, una idea que circula en los pasillos de las Naciones Unidas y entre los miembros del Consejo de Seguridad». La nota secreta de Rabat se inquieta sobre todo por la tensión con Estados Unidos. En ella se aprende, en efecto, que «Washington ya ha comenzado a introducir cambios en su posición» en el seno de la ONU. ¿Cómo? Durante el examen del informe anual del Consejo de Seguridad ante la Asamblea General para el período del 1 de agosto de 2013 al 31 de julio de 2014, la delegación estadounidense introdujo, según la nota, enmiendas en la parte relativa al Sáhara del citado informe, suprimiendo toda referencia a «los Estados vecinos».

Para el majzén, se trata de un crimen de lesa majestad, en el sentido de que los estadounidenses declaran que Argelia no es parte implicada en el conflicto. Rabat teme una grave crisis con la Administración estadounidense, que ha cambiado de tono y de rumbo en su percepción del conflicto del Sáhara Occidental. Y con razón: el embajador de Estados Unidos en Rabat expresó, el pasado 31 de julio, al Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí sus dudas sobre la capacidad de Christopher Ross para realizar su labor mientras persistan los bloqueos de Rabat. La subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Wendy Sherman, reiteró esta exigencia al margen de la 69.ª sesión de la Asamblea General de la ONU, al igual que su colega, la subsecretaria de Estado Anne Patterson, durante su conversación telefónica con la ministra marroquí delegada de Asuntos Exteriores.

Tras la crisis de abril de 2013, cuando Estados Unidos retiró en el último momento un proyecto de resolución que ampliaba el mandato de la MINURSO, el distanciamiento vuelve a instalarse entre Marruecos y su antiguo padrino, Estados Unidos. Y el divorcio incluso podría pronunciarse, con evidentes responsabilidades del reino.

Chris Coleman, el fantasma del majzén

Decir que el reino de Marruecos está muy preocupado por perder el control en la gestión del expediente saharaui es hoy un eufemismo.

Es marroquí y se hace llamar Chris Coleman. Este hacker está sacudiendo al palacio al revelar documentos sensibles y confidenciales (correos electrónicos, órdenes de transferencia, notas secretas y otros documentos oficiales). También ha atacado las actividades ultrasensibles de la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), dependiente del palacio real. Apodado el «Snowden marroquí», este hombre inunda desde hace algunos días las redes sociales con una literatura sulfúrea de la que el majzén se habría prescindido con gusto. Es la primera vez que documentos secretos se hacen públicos de esta manera, y más aún sobre la cuestión altamente estratégica del Sáhara Occidental. Sin duda, este pequeño genio de la informática impide que muchos altos responsables marroquíes duerman tranquilos.
(H. M.)

El Watan, 27/10/2014

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